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lunes, 19 de noviembre de 2012

Diferencias entre hombres y mujeres II : Colaboración


Los hombres son competitivos y colaborativos. Las mujeres compiten simulando colaboración, pero no tiene ese impulso hacia la colaboración y a la camaradería entre ellas que tienen los hombres. Las razones, a continuación.

Los hombres, que como hemos dicho en la primera parte, sostienen la continuidad de la sociedad, han evolucionado psicológicamente para colaborar en la tarea de sostener su grupo social a la escala que sea. Sea un equipo de fútbol o sea una empresa o su pais etc.

Cuando un grupo de hombres esta en peligro sea una nación o un equipo deportivo, de forma gustosa ceden su puesto a alguien que lo haga mejor. Por eso la competencia no solo es importante para la  creación de riqueza sino que es fundamental para la colaboración interna en las empresas y el buen ambiente. Es un hecho observable que el ambiente laboral dentro de un mismo pais o entre paises mejora generalmente cuando las empresas están sometidas a mayor competencia. Eso es una consecuencia del efecto de la presión que en el pasado forzó la eficiencia del grupo durante la caza y la guerra.  Por ser gráficos, el sentido masculino de compañerismo existe porque los hombres que no lo tuvieron fueron o bien eliminados por sus compañeros o el grupo entero desapareció víctima del hambre y/o las guerras. Bajo presión los grupos de hombres funcionan eficientemente.  Es por eso que el socialismo funciona solo en estado de guerra. La única forma de determinar quien es el mejor dentro de un grupo para una tarea, es por medio de una competición caballerosa. El espíritu deportivo y el caballero guerrero son dos biotipos consecuencia de esa  primitiva competición con el fin de conseguir una mejor colaboración para el bien del grupo, sobretodo en la caza y en la guerra.

Sin embargo, cuando desaparece la presión sobre el grupo, los hombres compiten hasta casi comprometer la misma existencia de éste. Se producen guerras internas por el poder, que pueden ser violentas. Simplemente porque perciben que su grupo está seguro y entonces la estrategia optima es ascender internamente a cualquier coste y por cualquier medio.  Esto explicaría el mal ambiente que se vive en empresas de mercados regulados, o en la función pública, por ejemplo.  Sin embargo, en épocas de dificultad, se estrechan los lazos, se moderan las ambiciones personales etc.

Estos dos extremos entre los que se mueve la dualidad competición-colaboración entre hombres ,por pura lógica de nuestro pasado evolutivo, debería ser una guía para empresarios, legisladores, directivos, moralistas etc.

La psicología colaborativa entre los hombres viene reforzada por el hecho de que la psicología de los hombres se formó en sociedades donde los hombres estaban más emparentados genéticamente entre si que las mujeres de esa sociedad. La razón es que las mujeres cambiaban de sociedad, como ya he dicho. y como ocurre con los chimpancés la linea genética masculina se mantiene en el grupo, mientras que las hijas se dispersan. Por razones evolutivas, los organismos con similaridad genética es mas probable que desarrollen conductas colaborativas. Si no, ocurre lo contrario. La razón es que para que la colaboración sea estable entre dos partes, los genes colaborativos deben habitar en ambas partes que colaboran. Eso es mas factible cuando son muy similares.  Los Seres humanos somos genéticamente muy similares. extraordinariamente similares desde hace 60.000 años, cuando solo quedaron unos pocos miles de humanos. Cuando Cristo habló del prójimo como un hermano, estaba evocando un hecho biológico, del que existe un rastro evolutivo también en nuestra psicología, Si el mensaje cristiano tiene efecto, es decir, llama al corazón de las personas, es porque somos hermanos de sangre. Y eso no ocurre con otras especies; Probablemente si hubiera chimpancés inteligentes como los humanos, nunca podrían considerar a otro de otra tribu como hermano, ni tendría reparos en matarlo si ganara algo con ello.  Sin esa similitud genética, es muy posible que la sociedad moderna nunca hubiera existido. A eso se puede deber la extraña capacidad de los humanos de sentir empatía y respetar  a los extraños y colaborar con ellos. Sin esa similitud genética probablemente eso no sería posible.

Sin embargo, arrastramos conductas de un pasado anterior a ese cuello de botella evolutivo que nos hizo tan similares, emparentados y colaborativos. Antes de ello, la disparidad entre la similitud genetica de hombres y la disimilitud genetica de las mujeres era mucho mas acusada en cada grupo. Como las mujeres heredan algunas de las conductas de esa época anterior, las mujeres son menos colaborativas de lo que sería de esperar.  Esto es solo una hipótesis bastante plausible.

Es conocida la falta de compañerismo entre las mujeres, pero siempre ha sido un misterio para los hombres, (y para las mujeres) el por qué y la forma de actuar que tienen  en ciertas situaciones.   Las mujeres formaron su psicología en un contexto en el que, como los chimpancés, los hombres formaban (y forman) la columna vertebral de la sociedad (ver el post anterior) . Además las mujeres necesitan estabilidad para criar descendencia, al contrario que los hombres, que pueden tener descendencia simplemente teniendo una aventura. Además las mujeres, por lo anterior, y sobretodo las mas jóvenes, no tienen incentivos para colaborar entre ellas como los hombres porque no tienen una sociedad que mantener, debido a la misma historia genética. Por tanto, ya que necesitan estabilidad y no dominan los resortes de la sociedad, la única forma de procurarse lo que necesitan es atrayendo hombres que se comprometan con ella de alguna manera. Eso mediatiza las relaciones con otras mujeres y la competencia entre ellas

Ya que una mujer es atractiva ante los hombres cuando tiene buen humor, buena cara, es alegre y no tiene mal caracter, éstas no pueden perder esa apariencia, porque el fin del juego es atraer hombres. No tienen otra alternativa. Por tanto, las peleas verbales entre mujeres transcurren casi inadvertidas para los hombres. Se dicen palabras con dobles significados mientras aparentemente se sonríen y se echan piropos, mientras que con los dobles significados se intentan herir. El objetivo es hundir a la otra,  para que presente mala cara, que se excite y se enfade. En ese momento, ha perdido la batalla psicológica ya que pierde el atractivo ante los hombres. Si los hombres están en ese momento delante, perfecto. Si no están delante, la ganadora sabe que tiene un match a su favor y probablemente puede repetir la jugada delante de un hombre que pueda interesar a ambas.  Otras veces, en el trabajo, si una de ellas es superior jerárquicamente, machacará a la mas guapa de sus subordinadas. Siempre sin aparentar ataque alguno delante de los hombres.  Si eres mujer y no quieres conflicto con tu jefa, no te arregles para ir al trabajo.

Las tácticas femeninas de agresión pasiva, en las que el juego consiste en competir para seducir a un tercero que no percibe los detalles, pero que decide,  son aplicables a cualquier contexto de este tipo y se utilizan, cada vez más en esta época audiovisual donde predomina el espectador ajeno a la acción real, que decide con sus votos, en la guerra ideológica, en la política en las contiendas entre candidatos, En el mercado de  victimismos nacionales e internacionales, o en la guerra fría. O incluso en el futbol entre jugadores para picar al contrario y engañar al árbitro o entre hermanos para tratar de tener a los padres de su parte.

Esa tensión psicológica entre mujeres existe siempre porque es instintiva, en muchos casos no es algo deliberado, sino que es la forma en la que funcionan las cosas de forma natural, por el hecho de que las mujeres no tienen una ligazón psicológica con algo común que defender entre ellas y por tanto no son colaborativas. Eso ocurre de forma más acusada cuanto mas están en la edad fértil. Cuando a mayor edad,  las mujeres se asientan y sobretodo cuando tienen hijos, comienzan a interesarse mas por la política y su sociedad amplia. Lo mismo ocurre con los hombres, que de su inicial apego a grupos pequeños de amigos va ampliando su interés hacia grupos mas grandes y el futuro de la sociedad más a largo plazo. Es como si el interés se fuera ampliando al ritmo que se dispersa (o en el pasado se dispersaba) la descendencia.

¿Como se consigue un ambiente colaborativo entre las mujeres?.  Se conseguiría un ambiente positivo de trabajo entre mujeres cuando las tareas están muy claras y muy delimitadas y no hay variaciones. Entonces no habría lugar para la arbitrariedad. El lugar de trabajo debería ser cubierto con mucha luz y vegetación y bien ventilado. La rutina, la repetición, el lugar cubierto aumentan la sensación de seguridad. La luz y la vegetación inspiran en impulso recolector de las mujeres y eliminan la claustrofobia. La ventilación elimina el peligro de la falta de aire. Debería ser un lugar limpio (no contaminado) y debería haber una guardería en la empresa donde estuvieran sus hijos y deberían poder visitarlos cada cierto tiempo. La psicología femenina está orientada a la seguridad y a proporcionar seguridad.  Cuando una mujer se queja de la falta de luz o de ventilación de un lugar no está quejándose porque si. Está diciendo algo que para ella es importante, aunque los hombres no lo entendamos. Sus jefas deben ser mujeres maduras, casadas y con hijos. Asimismo, por supuesto, no debe haber ningún hombre en el lugar de trabajo. Como siempre, la tradición suele tener la razón.

Lo mismo ocurre con los hombres, que trabajan mucho mejor si no se relacionan con mujeres en el trabajo.  El efecto de distracción en los hombres es mucho mas acusado.  Una sola mujer puede disminuir el rendimiento de un grupo de hombres de forma radical. Las políticas actuales en los colegios y las empresas están dañando de forma grave el rendimiento en los estudios de los jóvenes y la productividad de las empresas, pero el problema llega al paroxismo en el ejercito, donde la incorporación de mujeres es algo totalmente aberrante, tal como se consideraba hace unas pocas décadas.

Todo ello lo estamos pagando. Pero lo pagaremos aún mas. No se puede ir contra la naturaleza de las cosas.