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miércoles, 31 de octubre de 2012

Contra Halloween

No me gusta halloween, ni me gustan esas muñecas vampirescas y anoréxicas que les gustan a las niñas ni las estomagantes series de vampiros para jóvenes, ni las peliculas pesadillescas para adultos.

No es por su estética que es ya antipedagogica, No es porque sean horteradas piji-guiris que han entrado via las clases medias-altas, sino por una cuestión ideológica. El atractivo de lo numinoso es algo natural pero es muy peligroso. El manejo de poderes y potencias ocultas a nuestro alrededor está tanto en los cultos paganos como en los superpoderes de los héroes de Marvel, en los Pokemon y en las movelas de terror.  Estamos rodeados.

Ya digo que esa fascinación por la magia es natural, pero se vuelve peligrosa cuando de marginal y cosa de pirados se convierte en general, como ahora mismo. Y ya lo absolutamente catastrófico es cuando se educa a los niños en ello.  Es lamentable ver colegios de pijos donde no solo se celebra sino que se enseña el Halloween a los niños antes de que sepan siquiera quien es Jesus. Está bien que unos niños juegen a los fantasmas, como está bien que jueguen a la guerra con pistolas, arcos o flechas. Pero otra  cosa es una sociedad dominada por la magia, como lo es una sociedad dominada por la guerra.

Como se sabe, hay dos tipos de magia, la blanca y la negra. Pero a mi me aburre el razonar a ese nivel. A mi me gusta tocar los conceptos con las manos y una vez dominados, hablar al nivel que se quiera.  Primero, que es la magia y a que obedece? por que fascina?. Para eso necesito una explicación evolucionista que responda a la pregunta: ¿Que ventajas le aporta a un animal racional su fascinación por la magia?

Si la fascinación por la magia fuera algo inútil  haría tiempo que esa fascinación evidente, como se ve en los niños, habría desaparecido de los impulsos especificos de nuestra especie.  En torno a la magia y los magos, adivinos etc se han articulado pequeñas sociedades, pero no las grandes sociedades civilizadas, que se organizan en torno a una religión.  Los sacerdotes no son magos. Ahi se ve la gran diferencia entre la magia y una religion. los magos tienen poderes. Los sacerdotes no. Los magos son unos intermediarios con los dioses,  y los dioses si tienen poder; Pero para que exista una religión, primero están los fundadores de esa religión. En las religiones hay una división de papeles. En cambio un mago mezcla en si mismo las atribuciones de un fundador, un sacerdote,  y un dios. Y ese es precisamente la clave. Esa perscripción libre y ese endiosamiento es lo que tiene atractivo. Cuando un mago, un niño, o un pirado imitando un guionista de una serie de superheroes, vampiros, o de pokemon se sacan de la manga unas frases invocando unos supuestos poderes que quieren ejercer, estan sintiendo un endiosamiento y ese endiosamiento equivale a las plumas del pavo real.  Se están echando un farol y ese farol se lo pueden creer los demás. Si se lo creen los demás, el mago ya tiene poder sobre ellos, aunque no tenga poderes reales (que no los tiene ni los puede tener). En el caso de la magia negra, tiene un poder intimidador. En el caso de la magia blanca, tiene su admiración, un ascendiente moral. sobre los crédulos. Un supereroe sería un caso de magia blanca. una bruja sería un ejemplo de magia negra. En cualquier caso, el que pretende hacer de superéroe o de bruja con sus supuestos poderes está intentando ganar un poder sobre los demás. Aunque ese mal no tiene por que ser evidente ni inmediato; una adivina puede devolver la paz mental a una mujer cuando la dice que su marido no la engaña, y en eso hay grandes psicólogas que hacen bien. Pero a la larga hay un esclavización mental del cliente alrededor del mago que  es negativo a la larga para la persona y beneficioso para el mago.

La razón de que existan prescriptores de supersticiones es porque existe gente que se las cree y por tanto se puede aprovechar de ellos, La razón profunda es la inevitable ignorancia acerca de la realidad con la que está condenado a vivir el ser humano. Quizá usted se está riendo de esos pobres ignorantes. Pero yo hablo de la ignorancia de todos, de usted y de  mi. Si usted no cree en las brujas, los vampiros o los demonios, quizá crea en supersticiones más actuales. Quizá crea que hay que salvar el planeta porque el hombre está a punto de destruirlo con el calentamiento global. O quizá usted cree en algún lider que le enseña unas supuestas cifras económicas y le dice que con la independencia de su terruño va usted a vivir mas, va a tener menos enfermedades y va usted a ser rico. O quizá cree a otro supuesto economista, salido de la universidad que le dice que la crisis se arregla fabricando dinero de la nada. Cada época tiene sus magos, sus embaucadores y el mejor mago, el mejor embaucador es aquel que se cree sus propias elaboraciones mágicas.

Por otro lado, nada, ningún conocimiento nos puede librar de la duda última acerca de casi todo. Si a usted o a mi se nos presentan unos señores que habla convincentemente un lenguaje que usted o yo aceptamos, en esta época, tiene que ser un lenguaje científico, desde lugares imbuidos de autoridad (llamémosle universidades),  y  otros , desde otras instituciones similares dicen que lo que dicen los anteriores señores es cierto, podemos caer en la credulidad de una forma muy fácil. Nunca estaremos seguros. Ante la duda, si nos invocan un mal que podemos evitar o un bien que podemos obtener, mejor que les hagamos caso, que les paguemos y que se conviertan en prescriptores morales, politicos y económicos de la sociedad. Eso es la magia. Ese es el peligro de la magia, ese es la razón de que exista y esa es la razón por la cual es tan peligrosa, y ese peligro existe en cualquier época.

Pero ¿Qué tiene que ve Halloween y los vampiros con el calentamiento global?. Mucho. De hecho son dos fenómenos cuya popularidad se da simultáneamente por razones muy claras: Como decía Chesterton, el que no creen en Dios acaba creyendo en cualquier cosa. Por su propia naturaleza inexorablemente ignorante de la realidad, el ser humano necesita organizar su vida, junto con los suyos, en torno a alguna creencia, ya que nunca podrá afianzarse en un saber absolutamente seguro. Esas creencias, si han pasado con éxito el filtro selectivo de la historia en su lucha por la supervivencia y en la confrontación con otras sociedades, cristalizan en religiones organizadoras de la sociedad.  La magia abre paso a la invención anárquica para fines individuales de engaño y extorsión, es decir, para parasitar a los demás con un supuesto conocimiento.  Esa sociedad dominada por la magia,  no tiene organización, se fragmenta y desaparecerá absorbida por otra sociedad con una religión organizada para el bien común.

La ausencia de una religión articuladora de la sociedad y el bienestar de la burbuja es la que produce esa producción mitopoyética.  La mitopoyesis es la elaboración espontánea de mitos explicativos de la realidad, que es una facultad semiconsciente de la mente. La mitopoyesis está en los fundadores de las religiones como en cada uno de nosotros. Dependiendo del talante de la persona, la mitopoyesis puede generar historias llenas de sueños de grandeza, endiosamiento típico de los mentirosos compulsivos o historias plausibles al servicio del poder personal, pero también inspira movimientos religiosos que generan sociedades articuladas y estables. En unas condiciones de auge económico, el progreso parece ilimitado y lógicamente, la mitopoyesis se orienta hacia la utopía. las grandes mitos utópicos se elaboraron en épocas de auge económico: El socialismo, nazismo, ecologismo etc. Cuando Michael Mann elaboró de forma fraudulenta la gráfica del palo de golf estaba probablemente bajo la influencia de su propia mitopoyesis. La mitopoyesis puede obedecer a unas razones evolucionistas que quiero detallar mas adelante. La brujería es un tipo de mitopoyesis centrada en el individuo.

Vivimos en una sociedad en que la magia  vuelve a ritmo acelerado. No es extraño que esta sociedad se fragmente. A falta de las legiones romanas para mantener la unidad y a falta de un culto al Cesar, cada uno va detrás de su druida, que consciente o inconscientemente busca su beneficio. Halloween, las películas de vampiros para adolescentes etc introducen en los niños y jóvenes en esa tentación del embaucamiento mágico, en el endiosamiento, en la soberbia, el esoterismo y la supersticion, y en el menosprecio de la humildad, la negación de nuestra condición ignorante, el desprecio de la razón, que son nuestra herramienta para mantener el contacto con la realidad, para adquirir y comunicar un conocimiento seguro paso a paso para bien de todos. Pero quiza lo peor es que alejan  del conocimiento heredado de la religión tradicional, que es esa serie de prescripciones afectivas morales y prácticas cuyas justificaciones racionales todavía no conocemos y puede que nunca conoceremos, pero que, por experiencia en contraste con la realidad histórica, organizan la sociedad para el bien común.

Lo primero que hizo esa religión tradicional, el cristianismo, desde sus orígenes judíos en el viejo testamento, es prohibir la magia. Y con buen criterio.

miércoles, 4 de julio de 2012

Keynessianismo y magia


Si definimos magia como un atajo que hace las cosas fáciles y sin esfuerzo, el Keynessianismo ,es un tipo de magia social.

La magia economica de la secta Keynessiana, como todos las magias parte de  la inversión lógica del wishful thinking o pensamiento ilusorio: Si quiero que Pepita me quiera y no quiero esforzarme en ello, pero tengo una pata de conejo, pensemos que llevar la pata de conejo atada del cuello me va a facilitar las cosas, tal como dice el brujo.

El irresponsable económico, piensa: ¿Que truco me permitiria salir de la crisis sin esfuerzo? Imprimir dinero?. Planes de estimulo gastando mucho dinero estatal? Bien. No importa que eso sea temporal.Ese tipo de irresponsables no dejan de ser realistas. El keynessiano va mas allá y crea una teoría ad-hoc que justifique esa rresponsabilidad y lo convierta en el camino legitimo y correcto para resolver la crisis, haciendo ese corto medio plazo como el único del que legitimamente se puede ocupar el político "A largo plazo, todos calvos". Con esto, además de edudir la responsabilidad y la mala conciencia de los responsable económicos, evita temporalmente de la sociedad cosas desagradables como reajustes, quiebras, dimisiones, cierre de empresas inviables etc.

Ahí entra el pensamiento mágico, que al final fuerza una idea distorsionada de como y por qué actúan las personas. El de la pata de conejo cree que las personas son manejadas por espíritus intramundanos o energias fantasmagóricas. El keynessiano, en resumidas cuentas, cree que las personas atesoran dinero y dejan de invertir sin razón alguna. El keynessiano cree que libra a la sociedad de ese encantamiento bloqueante. Las teorías de este tipo se centran en legitimar la solución elegida de antemano y pueden llegar a ser muy complejas. La magia siempre es mas compleja que la descripción de la realidad. Feyerabend, se sorprendía de la sutileza y sofisticación de los brujos. Pero ese tipo de inversión lógica del que parten da como resultado unas teorías incompletas o hechas de retazos. El keynessianismo, por ejemplo, no tiene teorías articuladas sobre los mercados financieros, que no entran directamente en esa justificación.

Pero tanto el que se pone una pata de conejo al cuello para conseguir algo como el que crea planes de gasto publico se creen que han "hecho algo" para resolver su problema, pero en realidad están eludiendo cosas desagradables. En el fondo solo reducen temporalmente su propio estrés. El teórico de la pata de conejo o el keynessiano son los brujos que asisten en ese deseo de reducir la ansiedad, a falta de voluntad de afrontar la realidad. El keynessiano podriamos decir que es un brujo que trata el estres de la sociedad en su conjunto provocada por su propia responsabilidad en la situación económica, al coste de empeorar las cosas. Osea, es un socialista porque plantea intervenciones mágicas en el cuerpo social. Un marxista propondria eliminar la propiedad (y por tanto la responsabilidad de adquirirta y mantenerla). Un argentino echaria la culpa a España o USA etc y subiría aranceles. Aunque el marxismo añade una magia mas radical porque supone una transformación hacia un nuevo hombre socialista. El keynessianismo y la busqueda de un chivo expiatorio al estilo sudamericano son menos radicales.

Pero la magia en ciertos caso puede rendir un servicio al fin y al cabo. Ese efecto de la magia de reducir la ansiedad es mucho mas efectivo y menos dañino cuando uno mismo solo puede tener un papel pasivo. Por eso la magia tradicional es tan atractiva y util para las mujeres en cuestiones sentimentales, porque una mujer con menos estres tiene mejores perspectivas (está mas atractiva entre ottras cosas).

La tentación de la magia económica ha sido incentivada por el avance técnico y científico. Cuando Los reyes renacentistas limaban los bordes de las monedas de oro o cuando los revolucionarios francés imprimian billetes como posesos, no estaban pensando que estaban haciendo un bien social en ese acto ni mucho menos. Tenian claro que estaban robando, aunque por una causa que creían justa. En cambio en la era donde los hombres podían volar gracias a los hermanos Wright, ¿como no era concebible una teoría económica que nos librara de las quiebras, de los reajustes y de enviar de vez en cuando a alguien de la banca a la cárcel?.

Keynes participaba de los deseos de su clase y del optimismo antropológico de su época, a pesar de las guerras. De la misma forma, la burbuja actual ha creado su propia cosecha de optimistas antropológicos al calor de la ruptura de barreras gracias a Internet, que no se resignan a admitir las anticuadas leyes de la aritmética y la contabilidad y la de el que la hace la paga. 

Siempre que haya personas de mente débil que quieran eludir su responsabilidad individual o colectiva, habrá magia. habrá brujos con patas de conejo y habrá teorías como las de Keynes.