jueves, 13 de junio de 2013

La mosca

La mosca es un animal muy curioso. La mayoría de las especies viven en el campo. Vagan por ahí buscando comida. Pero como no tiene mandíbulas, solo pueden absorber con su escobilla materiales húmedos. Como los materiales húmedos están en la sombra, las moscas se meten allí donde hay un sitio mas oscuro que el resto, una cueva por ejemplo, las oquedades de un cadaver, pero también la ventana de una casa. Si encuentran comida, se quedan. Si no la encuentran después de un tiempo, buscan la luz otra vez y salen a por otro sitio. A la hora de entrar o salir, como no detectan los cristales, se dan golpes una vez y otra vez. Si están dentro, no paran hasta que están demasiado cansadas. Las especies de moscas que tienen baja actividad y son pequeñas pueden aguantar mas tiempo sin que las maten. Las grandes muy activas o acaban muertas de un golpe o mueren agotadas. Las que aguantan, pueden estar varios días sin comer hasta que la señora pone a la vista un pastel o cualquier cosa húmeda cae al suelo. Como pueden aguantar de esta manera, se quedan. Ese es probablemente el origen de la mosca doméstica. El que vive en el pueblo, por el verano se dará cuenta de que, impulsadas por el instinto entran todo tipo de moscas de campo, ruidosas, de todos los tamaños en casa. Pero al poco tiempo intentan salir. Solo entran moscas, escasamente otro tipo de insectos. Es por esa razón.  Pero esas moscas ruidosas tiene un mal futuro. Su lugar no es la casa.

Y ahora la moraleja, que me la tengo que inventar, porque yo lo que quería es hablar acerca de las moscas. Y como en la existencia hay un numero limitado de opciones y de caminos vitales que se repiten en toda la escala de complejidad de la vida,  es por eso por lo que existen las parábolas y las fábulas de animales. y las analogías y las metáforas. Si no existieran repeticiones a distintas escalas no seriamos capaces de comprender nada.  seguramente este cuento es aplicable a la escala humana .  

Se puede decir que no solo los insectos actúan por su propia lógica interna hacia una fatalidad. También las personas o las sociedades, cuando no aprenden de su pasado. La mosca no son capaces de distinguir entre luz y penetrabilidad. Donde hay luz, es que no hay obstáculos en medio. No pueden hacer excepciones. Las personas y las sociedades modernas son incapaces de reconocer obstáculos en su camino hacia  la felicidad. Se creen que el camino directo a ella es el camino. Las moscas no tienen memoria y no pueden aprender de los golpes anteriores. El hombre moderno no tiene historia ni tradición de la cual aprender, o la rechaza, y por tanto no puede aprender de los golpes que se han dado otros.  Es fácil ver para los que conocen historia y no están deslumbrados por la modernidad, que todos o casi todos los errores son consecuencia, por orden de gravedad, p de desconocer o despreciar o rechazar o reaccionar contra las enseñanzas del pasado. Y podemos observar ahora mismo comportamientos económicos, políticos y personales que fracasaron una y otra vez y otra vez en el pasado, pero que brindan una felicidad momentánea y por tanto se reintentan una vez y otra vez con el mismo resultado. ¿A que si?.

Ahora bien, como las moscas domésticas, hay algunos que se benefician de su propia falta de consciencia y de sus propios automatismos, pero también de su falta de energía, de su pusilanimidad y de su falta de principios. O no?

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