miércoles, 17 de junio de 2009

Apaciguamiento versus posición de fuerza.

Quiero intentar resumir el núcleo de loas discusiones acerca de la forma de tratar con los adversarios. Fundamentalmente los partidarios de cada una de las dos posturas tienen visiones completamente opuestas de la naturaleza humana.

Quiero aclarar que me inclino por los segundos. Ya los romanos pensaban que si quieres paz, preparate para la guerra. Con ello formaron un imperio, pero su expansión fué guiada fundamentalmente por la necesidad de aumentar su seguridad. Muy pocas o ninguna civilización en la historia ha perdurado basándose en la idea del apaciguamiento. sociedades pequeñas aparentemente pacificas han basado su estrategia en alianzas con otras mas fuertes. Pequeños paises como Andorra o San Marino se han mantenido gracias a la geografia, al escaso interés que despiertan para la conquista y al equilibrio entre dos naciones enfrentadas con las que han suscrito acuerdos.

El apaciguamiento es quizá una táctica individual utilizada por los primeros cristianos que se ha convertido en estrategia oficial a nivel de sociedad ya desligada de sus razones profundas. El apaciguamiento individual tiene unas razones para su efectividad, a condicion de que se respeten ciertas reglas y se incurran en unos costes bastante elevados.

Los monjes y misioneros hacen voto de pobreza y castidad no por una razón arbitraria, sino porque es importante, antes de adentrarse en territorio enemigo sin armas dar señales claras de que uno no viene a llevarse sus riquezas, es decir el oro y las mujeres. Al contrario, el misionero se propone ayudar material y espiritualmente. Los "invadidos" por el misionero no ven razones para eliminarlo, al contrario, lo consideran algo valioso. Así personas religiosas como San Francisco Javier o Livingstone recorrieron Asia y Africa en solitario y a pecho descubierto uno anunciando el cristianismo y otro intentando encontrar una forma de abrir Africa a la navegación fluvial y por tanto, al desarrollo. En cambio el periodista Staley tuvo que viajar con cientos de porteadores y escoltas armados y tuvo que soportar varios ataques.

los primeros cristianos se difundieron entre los gentiles gracias a demostrar que mediante estrictas reglas de monogamia y ayuda a los demás, pobreza y dejandose matar dando testimonio de su fe, no eran una amenaza al bienestar sino una ventaja.

Por tanto el apaciguamiento cristiano se basa en ofrecer al extraño una ventaja y minimizar las desventajas de tenerlo entre ellos. Para el cristiano, subyace la idea de una visión egoista y pecadora de los extraños, tanto o mas que un potencial para el bien. Para ello se les ofrece ayuda material que consiste en unirse a una comunidad que se ayuda que se respeta y que no se agreden y no roban unos las posesiones de otros. Ello queda reforzado por una ilusión espiritual que refuerza los lazos. Para el que no entra en esa comunidad, los cristianos siguen siendo ventajosos.

Aunque parezca chocante, la visión de la naturaleza humana de ese crisitanismo apaciguador y de la teoría de la posición de fuerza son bastante similares; El que confia en una posición de fuerza, como la de Stanley en África, se basa asimismo en la idea de que los extraños también son egoistas y buscan su propia ventaja. sus diferencias no aplican a la visión general de las personas. Simplemente Stanley trataba de hacer ver a los extraños que les convenía no atacarle. Dado que estos extraños desconocian el poder de sus armas ni su determinación a usarlas, la disuasión no funcionó y tuvo que dar algunos ejemplos prácticos. Este falta de reputación previa es paralela a la de los misioneros asesinados, simplemente porque los extraños no conocían la reputación del misionero y sus ventajas. Precedido por esa fama, el siguiente misionero fué respetado. tanto la disuasión como la seducción deben ser precedidos por una reputación.

A veces intereses mas mundanos consiguen atravesar el terreno del adversario. Los comerciantes espoleados por las altas ganancias, han viajado por zonas en conflcto. Para un lado y para el otro, el comerciante aporta bienes escasos y se le respeta. Pero sin ninguna duda las normas de respeto y observancia de ciertas reglas debe ser exquisita, aunque el peligro siempre existe. Pero la muerte de un comerciante encarece el producto y por tanto el incentivo para otro. El comerciante tambien sabe que tiene que presentar un palo o una zanahorria a cada uno que se encuentra. Cuenta Marco Polo que viajando por la ruta de la seda se encontró con dos jinetes armados. Su padre saltó de la montura y se fué corriendo hacia ellos. Cuando estaba cerca de ellos les saludó en su propio idioma. Ahora los jinetes sabian que se podian comunicar con el, que solia pasar por alli, que era pacifico y que si tuvieran necesidad podrian recurrir a él de buen grado o si no por la fuerza, pero eso no era el caso en ese momento. Se habia convertido en alguen que estando vivo era valioso para ellos.

En resumen, la teoría del palo y la zanahorria ante unos extraños que simplemente en promedio buscan la mayor ventaja posible de la situación es la visión de la naturaleza humana y la estrategia tanto de Livingstone como de Stanley. A la hora de llevarla a la práctica se tradujo en muy diferentes tácticas. No digo que todo esto sea consciente. Es, simplemente la visión común en unas cosas y su talante diferente en otras el que les lleva a muy diferentes tácticas.

En la práctica, los que tenemos esa visión del mundo solemos adoptar unas tácticas vitales personales y politicas intermedias entre ambos extremos. Como dice Soltzenitsin, la linea que separa el bien del mal pasa por el corazón de cada persona, y por tanto la parte que es mala, que intenta crecer a expensas de las demás debe ser desincentivada y la parte buena, que busca el bien mutuo, debe ser incentivada, ambos con distintas combinaciones de palo y zanahorria.


Hay un término que resume muy bien lo que las personas buscan al considerarse parte de una sociedad: se llama capital social, que básicamente tiene que ver con la seguridad que aporta esa sociedad, tanto a la hora de mantener las posesiones, respeto mutuo, libertad, una visión común que evite fricciones, seguridad ante enemigos exteriores e interiores, perspectivas de crecimiento y expansión de dicha sociedad, la paz interna, bienestar material, conocimiento etc.

Las personas se cambian inmediatamente de sociedad o de grupo cuando encuentran que otra sociedad ofrece mas capital social. Eso puede ocurrir mediante migración o mediante conversión. Puede ser debido al palo o a la zanahorria o una combinación. Esto aplica tanto a los que se convertían al cristianismo por el ejemplo que daban los primeros cristianos como aplica también al caso de la Occidentalización a marchas forzadas que Turquia y la mayoría de los restos de su imperio emprendieron cuando fueron total y absolutamente derrotados por las potencias Occidentales. En ambos casos, y por distintos motivos se dieron cuenta de que sus modos de vida no ofrecian tanto capital social como el de los otros.

El apaciguamiento cristiano poco tiene que ver con la idea apaciguadora moderna, que se ha desprendido de las razones profundas de su efectividad. En la mayoría de los casos se reduce a una especie de hipocresia politicamente correcta, de boca para afuera, aceptada mientras no plantee ningun coste apreciable al que acepta esa estrategia apaciguadora "porque si". Pero hay gente que cree firmemente en ella.

La visión de la naturaleza humana de este tipo de personas es la visión progresista; Hay un progreso en las personas de manera que, por medio de la cultura, la educación, la simple adscripción a una posición ética o cualquier otro proceso se puede hacer que las personas busquen exclusivamente el bien de los demás o al menos no lo dañen y sean pacificos. Por descontado, ellos se sienten así. La linea que separa el bien del mal no pasa por cada persona como en el caso de la visión anterior, sino que hay gente buena o correcta o iluminada con cierto saber y gente mala o equivocada o ignorante.

El que cree que el hombre se peude mejorar a través del conocimiento tiene una teoría del mundo que cumple dos objetuvos: Es explicativa y liberadora al mismo tiempo, no meramente expolicativa, porque plantea una utopía terrenal. Para ellos, la historia se divide en hechos buenos debido a la acción progresiva de mejora gracias siempre a su propio principio omniexplicativo y liberador, y los hechos malos, obra de la ignorancia. en definitiva. La liberación viene por medio de la difusión de sus ideas unas veces, pero otras imponiendo ese discurso explicativo y liberador en la sociedad, porque el bien esperado es tal que lo justifica. El camino es a través del discurso iluminador libre de costes. no a través de una estrategia cambiante , compleja y costosa, según la situación, como proponemos los conservadores.

Mientras que los que tienen la primera visión se debaten entre las dos estrategias antagónicas descritas anteriormente y auscultan sus motivaciones, sabiendose también parte del mal y no solo del bien, en cambio los segundos ya han sido iluminados y no necesitan auscultarse. El pasado es una sucesión de errores de los demás. Esta última es una visión gnostica (en el sentido literal, basada en el la liberación por el conocimiento) frente a la visión moral, sometida a culpa y a revisión de los primeros. Revisión de los primeros a la que se suman gustosos los segundos.

Para esta segunda visión iluminada o progresista o gnostica, el mal está o bien en las personas ignorantes que cometen los errores del pasado, o se deben a malentendidos debido a esa propia ignorancia o a la existencia de personas que voluntariamente han elegido o han sido educados para trabajar para hacer el mal a los demás. Como los malos del adversarios no están a su alcance y, además, suelen ser muy peligrosos, el apaciguador moderno se concentra en regañar a los supuestos "malos" propios. Ëstos "malos" indefectiblemente son aquellos que intentan desincentivar a los malos de los otros mediante posiciones de fuerza. El efecto en la sociedad es una división radical que debilita la capacidad de disuasión y el atractivo, es decir, su capital social.

Ahora volviendo al caso presente, la sociedad occidental dividida sin una visión común, con los progresistas dañando la disuasión, con una degradación de las conductas morales que afectan a derechos de propiedad interpersonal y que crean una gran incertidumbre a ojos de los musulmanes, que disfrutan de esa seguridad, con la escasa determinación para defenderse ofrecen un bajo nivel de capital social. En cuanto nuestros puntos fuertes, la tecnología la pueden asimilar y/o importar y la libertad no compensa la inseguridad percibida. Es lógico que los Árabes muy secularizados que vivían en Europa y en los paises arabes hayan vuelto sus ojos al Islam.

No estoy hablando de ficción. Que la gente acepta el modo de vida que proporciona mayor capital social es un hecho, y es la único factor que garantiza la supervivencia realista y efectiva a la larga.

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